lunes, julio 23, 2007

En el Jardin de las Maravillas



Desayunando compartiste la mitad de esa estampita lisérgica. Mis temores de desbordes sicóticos huyeron gracias a tu paz. El jardín no era secreto, pero cuando el sonido del sol comunicaba con una piedra vestida de serpiente, ese jardín pasaba a convertirse en nuestro edén violado, expulsado..... edén al fin.

Las alturas revivieron mis máximos miedos y tu, con lágrimas me pedías la expulsión de los demonios infantiles. De ahí a las plantas carnívoras, ellas sonreían y te saludaban con reverencias. Salimos con un letrero robado, decía "agua estancada", lo llevamos como amuleto o souvenir o epitafio.

El tren corria por recorrido nipon y tu eras una anime y yo una malvada criatura. A esa hora Valparaíso: Una gran mentira húmeda. En el sueño te transformabas en un desfile de destellos y yo aun recibia los mensajes calmos de aquella serpiente piedra.


Gracias por la paz, gracias por demostrarme que los demonios huyen cuando la ternura calma.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿y en los momentos en que los demonios tuyos me invaden? ¡quien me calma?
cuando mis demonios te invaden ¿quien te calma?
cuando mis demonios me invaden ¡quien me hace vivir denuevo?

Viva el mutualismo
no a las monarquia
horizontalidad, solidaridad, AMOR